¿CÓMO AFRONTAR LA ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES?

Enfrentarnos a los exámenes puede en ocasiones provocarnos sentimientos de inseguridad, angustia, miedo, bloqueo e incluso pensamientos del tipo “no voy a ser capaz”, “me voy a quedar en blanco” o sensaciones físicas como temblores, taquicardias o dificultad para dormir. Todas esto los expertos/as lo denominan ansiedad ante los exámenes. Seguro que en algún momento te has sentido así. Con esta guía de consejos que a continuación te presentamos, esperamos poder ayudarte para que puedas utilizarlo y sacar lo mejor de ti en los exámenes. Aunque no lo creas cierta dosis de ansiedad es buena y necesaria. El hecho de estar tenso/a hace que percibamos, pensemos y actuemos con mayor claridad, es decir, podemos hablar de ansiedad saludable. Sin embargo, el problema aparece cuando la ansiedad sobrepasa un cierto punto, cuando el nivel de excitación o de activación sobrepasa ciertos umbrales. Es entonces cuando el rendimiento decae. Para evitar estas situaciones de estrés y ansiedad es esencial que tengas en cuenta algunos aspectos antes, durante y después de tu tiempo de estudio y para ello esperamos que te sirvan de ayuda las recomendaciones y técnicas que a continuación encontrarás en los diferentes apartados.

TÉCNICAS PARA ENFRENTARME A LA ANSIEDAD

Relajación: cuando te sientas muy nervioso/a intenta buscar un espacio en el que poder escuchar música relajante o que te guste y respirar suave. Hay muchos ejercicios de respiración que te pueden ayudar. A continuación, presentamos una serie de recursos digitales que pueden ayudarte en la relajación.

  • Aplicaciones para ayudarte a la relación:
    • Calm (Meditación y Sueño): se trata de una de las aplicaciones más conocidas que te ayudará a meditar y descansar, cuenta con numerosas guías que pueden ayudarte a bajar los niveles de estrés y ansiedad.
    • Medita: esta es otra aplicación que puede ayudarte a meditar, relajarte, calmar tu mente y muchas cosas más. En esta app puedes encontrar planes de meditación, podcast, artículos, etc.
    • Petitbambu: esta aplicación de origen francés es otra de las más exitosas relacionadas con la meditación. Podrás encontrar en ella, muchos planes de meditación, únicamente tendrás que buscar aquel que se acerque más a tus necesidades.
  • Canales de YouTube:
    • Easy Zen: encontramos aquí un canal con vídeos de meditación que nos ayuda a estar mejor con nosotros/as mismos/as y con los/as demás. Cuando acabes con la meditación guiada te vas a sentir con muchas ganas de hacer cosas y con gran positividad, que es lo que se busca durante estos días. Recomendamos encontrar un lugar relajado y sin mucho ruido para empezar con estas sesiones, si no vamos a distraernos demasiado y no conectaremos realmente.
    • Mindfulness Amitaba: los ejercicios de mindfulness están a la orden del día y por esto hay muchos canales que nos ofrecen este tipo de meditación para encauzar nuestra vida. En este caso, los instructores Elena y Felipe comparten su experiencia con el resto de personas. A medida que vayas viendo estos videos guiados podrás incorporar el mindfulness en tu vida para tus quehaceres cotidianos. Además, sirve para conectar con nuestro yo y para sentirnos bien con cada cosa que hacemos, especialmente a la hora de dormir.
    • Somos Gaia: este canal cada día acoge a mayor número de adeptos/as. Veremos desde clases de meditación, a yoga, pilates y otras disciplinas relacionadas con el estilo de vida sana. Además, hay personas que explican sus experiencias con tales meditaciones y lo mucho que les ayudan para relajarse. De los mejores canales de YouTube para poder meditar.
    • Chopra Center: Deepak Chopra es un profesional muy conocido en el mundo de la meditación. Se trata de un centro de retiro espiritual que quiere acercarnos lo que se suele hacer en él para todo el mundo. Y como ahora no podemos ir, tiene más sentido que nos guiemos a través de su canal y sus vídeos, además hay talleres sencillos que todos/as podemos hacer desde casa.

Sueño y Alimentación: además de practicar diariamente la relajación, debes poner a punto tu cuerpo.

Para ello, uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es la alimentación. Nuestro rápido ritmo está haciendo que los patrones de alimentación estén cambiando hacia comida rápida: sándwich, bocadillos, bollería… Si en todo momento es necesario cuidar este aspecto, en época de exámenes hay que tenerlo más en cuenta, porque tener una buena alimentación es esencial para que nuestro cuerpo nos responda bien.

En cuanto al sueño.  Es habitual encontrarse con estudiantes que la noche o noches anteriores a los exámenes, y durante la celebración de estos, apenas duermen dos o tres horas. Un consejo básico, para intentar reducir la ansiedad hay que procurar dormir las horas necesarias —entre siete y ocho—, para proveer a nuestro cuerpo de un descanso reparador que nos permita rendir bien.

La investigación sugiere que el sueño juega un papel importante en la memoria, tanto antes como después de aprender algo nuevo. La falta de sueño adecuado afecta el estado de ánimo, la motivación, el juicio y nuestra percepción de los acontecimientos.

Gestión del tiempo: la gestión del tiempo es otro punto a tener en cuenta. Es fundamental organizarnos desde que comienza el curso y no solo cuando van a llegar los exámenes. Esto nos ayudará a sentirnos mejor y más preparados/as cuando llegue la época de exámenes y por lo tanto reducirá nuestro nivel de estrés.

Los objetivos que nos pongamos deben ser lo más realistas posibles, es mejor quedarnos cortos que querer hacer mucho y no llegar, porque esto nos generará frustración y por lo tanto ansiedad.

Pensamientos negativos:

  • Por ejemplo, suspender un examen implica no aprobar ninguno más. Este un pensamiento muy habitual y que no tiene ningún sentido si lo piensas bien.
  • Si suspendes, es un fracaso, pero si lo hacen tus compañeros/as no lo ves así; sin embargo, cuando apruebas piensas que es producto de la suerte.
  • Poner toda la atención en un detalle, sacándolo de contexto. Me estoy examinando y no recuerdo una pregunta, eso significa que voy a suspender.
  • Las cosas siempre van a salir mal, sin darse la posibilidad de que sean neutrales o positivas. Un ejemplo típico de esta distorsión es pensar que irremediablemente se tiene que suspender un examen aun habiendo estudiado.

Todos estos pensamientos si te paras a pensarlo no tienen sentido. Te recomendamos que cuando te vengan estos pensamientos los cambies por todo lo contrario, que te hagas un listado de cosas positivas.

Por ejemplo:

  • Si he estudiado, no tengo por qué tener problema.
  • Cuando me sienta estresado/a, me voy a relajar.
  • Puedo manejarlo.
  • No voy a eliminar el estrés, lo voy a mantener en su justa medida.
  • No voy a pensar en la ansiedad si no solo en lo que puedo hacer.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA ANTES DE ESTUDIAR ,  ¿CÓMO PUEDO SACAR RENDIMIENTO A MI ESTUDIO?

Antes de presentarte algunas técnicas creemos importante darte algunas ideas que debes tener en cuenta sea cual sea la estrategia que elijas.

MOTIVACIÓN Y AUTOMOTIVACIÓN.

Antes de ponerte a estudiar es importante que sientas que eres capaz, puedes probar intentando saber algo más de ti como estudiante, esto te ayudará a pensar que cosas estás haciendo bien frente al estudio y otras que quizá puedas mejorar para aprovechar tu tiempo de estudio.

Que seas capaz de motivarte depende no sólo de que te gusten previamente las asignaturas y los profesores o profesoras, sino de ti mismo/a. La última responsabilidad del estudio siempre es tuya, por muy complicado que te pueda resultar lo que te rodea (alguna materia, las explicaciones del profesorado, etc.) piensa que siempre puedes poner de tu parte para superarla. Cuanto mejor te planifiques y te conozcas como estudiante mejor te motivarás.

El siguiente ejercicio te será útil:

  • Haz una lista con ideas que empiecen: “No soy capaz de…” o “Me es difícil…” y otra lista con ideas que empiecen: “Soy capaz de…” o “Me gusta, se me da bien…”
    • Ahora analiza la primera lista y piensa si eso puede cambiar y qué puedes hacer tú para eso.
    • Finalmente tacha las frases de la primera lista y vuelve a escribirlas de la siguiente forma: “Soy capaz de concentrarme bien” en lugar de “Me es difícil mantener la concentración”. Esas listas ponlas en un lugar visible de tu lugar de estudio y repítelas en voz alta de vez en cuando.

LUGAR DE ESTUDIO Y TIEMPO DE ESTUDIO (PLANIFICACIÓN).

Lugar de estudio. Características: Puede ser que en ocasiones no pensemos lo suficiente en nuestro espacio de estudio, y este juega un papel importante a la hora de estudiar. A continuación, te damos unos consejos para sacar el mayor rendimiento a tu tiempo

  • Siempre debería ser el mismo lugar el que elegimos para estudiar.
  • Si puede ser con luz natural, en el caso contrario se debe usar la luz central y la focal a la vez para evitar el cansancio de los ojos, al pasar de zonas de oscuridad a zonas muy iluminadas.
  • No debe haber objetos personales, posters que puedan distraer, fotografías a la vista, aunque sí pueden estar en la habitación, pero sin que se vean desde el lugar donde se estudia.
  • Debe ser un lugar agradable donde se esté a gusto: con una temperatura adecuada si es posible, amplio para colocar el material de estudio que debe estar al alcance de la mano, así como libros de consulta y diccionarios.
  • Si es posible deben evitarse todo tipo de ruidos audiovisuales: radio, televisión, imágenes que distraigan, conversaciones de otros/as, etc.

Tiempo de estudio. Planificación: cuando tienes trabajo por delante planificarlo te relajará, pues te hará darte cuenta de que si cumples el horario te dará tiempo y podrás cumplir tus objetivos.

  • Primero debes marcarte objetivos concretos a largo plazo. Debes respetar tus prioridades siempre, sino se acabarán convirtiendo en urgencias y esto te pondrá nervioso/a y esto, como ya hemos dicho anteriormente, te bloqueará y no podrás seguir el ritmo. Recuerda, es fundamental que respetes las prioridades.
  • Después debes pensar qué puedes hacer cada semana para conseguir ese objetivo a largo plazo. Por ejemplo: estudiar tres horas a la semana inglés (de 5 a 6 lunes, miércoles y viernes) y dos matemáticas (de 4 a 5 dos días a la semana). Debes concretarlo lo máximo posible.
  • Tras tener esto claro, organiza un horario semanal los domingos, antes de empezar la semana, con lo que sabes que deberás hacer. Durante la semana se irá completando con otras actividades imprevistas, así que debes dejar huecos para esos imprevistos y para urgencias…. desde luego, también para descansar y divertirte, sino no es posible estudiar.
  • Puedes utilizar algunos recursos online que tienes a tu disposición para planificarte, algunos ejemplos son: Google Calendar, Hihgtrack, Symphonical, etc.

Concentración: cuando pierdas la concentración tienes tres opciones. Úsalas siempre en este orden, no te saltes la anterior antes de poner en práctica la siguiente:

  • Cambia de técnica de estudio intentando que lo que hagas sea más activo: de la lectura al subrayado, de un resumen a un mapa conceptual o mental, etc.
  • Cambia de asignatura a otra que te apetezca más en ese momento (no se debe abusar de este punto).
  • Tómate un respiro y prosigue después la tarea. Cuando veas que no hay otra solución y hayas probado todo lo anterior. No es tiempo perdido, descansar te ayudará a retomar la actividad con más energía y aprovecharas más el tiempo. Ten en cuenta que lo importante no es la cantidad y horas que estudias si no la calidad.

LUGAR DE ESTUDIO Y TIEMPO DE ESTUDIO (PLANIFICACIÓN)

Lugar de estudio. Características: Puede ser que en ocasiones no pensemos lo suficiente en nuestro espacio de estudio, y este juega un papel importante a la hora de estudiar. A continuación, te damos unos consejos para sacar el mayor rendimiento a tu tiempo

  • Siempre debería ser el mismo lugar el que elegimos para estudiar.
  • Si puede ser con luz natural, en el caso contrario se debe usar la luz central y la focal a la vez para evitar el cansancio de los ojos, al pasar de zonas de oscuridad a zonas muy iluminadas.
  • No debe haber objetos personales, posters que puedan distraer, fotografías a la vista, aunque sí pueden estar en la habitación, pero sin que se vean desde el lugar donde se estudia.
  • Debe ser un lugar agradable donde se esté a gusto: con una temperatura adecuada si es posible, amplio para colocar el material de estudio que debe estar al alcance de la mano, así como libros de consulta y diccionarios.
  • Si es posible deben evitarse todo tipo de ruidos audiovisuales: radio, televisión, imágenes que distraigan, conversaciones de otros/as, etc.

Tiempo de estudio. Planificación: cuando tienes trabajo por delante planificarlo te relajará, pues te hará darte cuenta de que si cumples el horario te dará tiempo y podrás cumplir tus objetivos.

  • Primero debes marcarte objetivos concretos a largo plazo. Debes respetar tus prioridades siempre, sino se acabarán convirtiendo en urgencias y esto te pondrá nervioso/a y esto, como ya hemos dicho anteriormente, te bloqueará y no podrás seguir el ritmo. Recuerda, es fundamental que respetes las prioridades.
  • Después debes pensar qué puedes hacer cada semana para conseguir ese objetivo a largo plazo. Por ejemplo: estudiar tres horas a la semana inglés (de 5 a 6 lunes, miércoles y viernes) y dos matemáticas (de 4 a 5 dos días a la semana). Debes concretarlo lo máximo posible.
  • Tras tener esto claro, organiza un horario semanal los domingos, antes de empezar la semana, con lo que sabes que deberás hacer. Durante la semana se irá completando con otras actividades imprevistas, así que debes dejar huecos para esos imprevistos y para urgencias…. desde luego, también para descansar y divertirte, sino no es posible estudiar.
  • Puedes utilizar algunos recursos online que tienes a tu disposición para planificarte, algunos ejemplos son: Google Calendar, Hihgtrack, Symphonical, etc.

Concentración: cuando pierdas la concentración tienes tres opciones. Úsalas siempre en este orden, no te saltes la anterior antes de poner en práctica la siguiente:

  • Cambia de técnica de estudio intentando que lo que hagas sea más activo: de la lectura al subrayado, de un resumen a un mapa conceptual o mental, etc.
  • Cambia de asignatura a otra que te apetezca más en ese momento (no se debe abusar de este punto).
  • Tómate un respiro y prosigue después la tarea. Cuando veas que no hay otra solución y hayas probado todo lo anterior. No es tiempo perdido, descansar te ayudará a retomar la actividad con más energía y aprovecharas más el tiempo. Ten en cuenta que lo importante no es la cantidad y horas que estudias si no la calidad.

TÉCNICAS PARA MEJORAR TU ESTUDIO.

Hay una serie de técnicas que ayudan a mejorar y a rentabilizar el estudio; no son, en modo alguno, infalibles, ni tampoco imprescindibles para todos. Cada persona deberá, primeramente, conocerlas y, después, elegir aquellas que mejor se adapten a su forma de aprender y retener los contenidos, e, incluso, «adaptarlas» o «inventar» nuevas maneras de llevarlas a la práctica. Lo importante es que nos sean útiles, que nos sirvan para aprender mejor.

Ahora aquí tienes los distintos pasos, dentro de cada uno tienes varias posibilidades: elige una posibilidad dependiendo de tus preferencias y tu tarea de cada paso y confeccionarás tu estrategia personal de aprendizaje.

ACTIVAR LOS CONOCIMIENTOS PREVIOS.

Lectura: haz una lectura rápida de títulos y subtítulos dedicando un tiempo a imaginar qué contendrá cada uno de los epígrafes y qué conoces tú de esos temas.

La lectura es una de las herramientas clave del estudio. Pero se pueden hacer distintos tipos de lecturas, cada una de las cuales sirve para diferentes objetivos.

Hay dos tipos de lectura:

  • Lectura rápida que pueden servir para ACTIVAR lo que ya sabemos del tema o hacernos una primera idea de lo que tratará. Estas lecturas no deben llevarnos más de cinco o diez minutos a lo sumo, depende de la longitud del tema, pero las debemos hacer muy concentrados/as.
  • Lectura veloz que nos permite comprender lo esencial del texto mediante un ritmo acelerado en el que pasamos únicamente los ojos por todas las páginas para intentar captar lo básico del texto: temas, estructura básica, etc., detectar palabras que tengan que ver con el tema que nos interesa en el texto y al encontrarlas nos detenemos con más atención en esos párrafos.

SELECCIÓN DE INFORMACIÓN. ESTRATEGIAS.

Toma de apuntes: Su objetivo es extraer las ideas más importantes de una exposición y reflejarlas con claridad, orden y brevedad. Para ello:

  • Dejar márgenes para anotaciones, resúmenes o gráficas
  • Letra clara.
  • No muchas claves abreviadas para entenderlo sin dificultad.
  • Organizar visualmente las ideas: tipo de letra, espacios, flechas (también se puede aprender a tomar apuntes mediante mapas mentales).

Lectura comprensiva: Se trata de una lectura lenta, profunda, reflexiva y exhaustiva. En algunos casos es conveniente una segunda lectura en función de la complejidad del texto.

  • No leas precipitadamente. Lee activamente, con toda tu capacidad crítica: para ello es interesante que antes hayas hecho una lectura rápida de títulos, subtítulos y partes más destacadas. A partir de ella puedes plantearte preguntas e irlas resolviendo con esta lectura comprensiva.
  • Pon signos de control siempre que consideres que hay algo importante.
  • Analiza detenidamente ilustraciones y gráficos.
  • No dejes nada sin entender. Consulta el diccionario o pregunta.
  • Concéntrate en las principales ideas.

Subrayado: Una de las técnicas de selección que puedes usar, la más tradicional y de las más efectivas. Cuatro condiciones para un buen subrayado:

  1. Nunca deberías subrayar sin haber leído antes el texto entero; será imposible saber qué es importante y qué no si no lo haces.
  2. Nunca puede estar subrayado más del 50% del texto, sino no seleccionas, sino que vuelves a tenerlo todo otra vez.
  3. Lo subrayado debe tener sentido por sí mismo, no sentido gramatical porque faltarán artículos, preposiciones, etc. pero sí se debe comprender.
  4. Sólo se subraya aquella parte que viene “más llena de significado”: sustantivos, adjetivos y verbos. Así, una vez subrayado podrás elegir lo que te interese leer cada vez.

Parafrasear en los márgenes: Puedes escribir en los márgenes el tema o subtema del que se hable en cada párrafo con un par de palabras clave que te ayuden a recordar el resto de la información. Con esto conseguimos asegurarnos de que lo captamos correctamente y prestamos atención a lo más importante.

Esquemas: Una vez que tengas hecho el subrayado, debes organizar esas ideas clave de las más importantes a las menos: unas van dentro de otras, unas son más importantes que otras.

Lo que importa es que pienses qué va dentro de qué y lo organices así en el dibujo del esquema.

Si lo organizas bien verás con claridad las relaciones entre las ideas y podrás obtener un “dibujo” que te ayudará a retener en la memoria esa información.

Fases para la elaboración de un esquema:

  • Toma de contacto con el texto. Primera lectura.
  • Segunda lectura: subrayado.
  • Elige el concepto clave y ponlo como raíz o centro del esquema.
  • Selecciona la idea secundaria o temas que necesiten ser ampliados.
  • Busca otros conceptos subordinados y ubícalos en la periferia del esquema.
  • Ponemos un ejemplo:

Mapa mental: es una especie de araña con tantas patas como ideas surjan de cada palabra clave, y así sucesivamente. Las palabras se asocian a imágenes para recordar y entender mejor lo expresado. Por ejemplo:

Mapa conceptual es una buena técnica de organización de información, mucho más rígida que el mapa mental. Consiste en organizar la información mediante palabras o conceptos clave que nos llevan de unos a otros en un esquema estructurado mediante cuadros y líneas. Su confección es lenta, pero se consiguen niveles muy altos de comprensión y memorización.

Importante:

  • Previamente, como en el resto de los mapas y esquemas, leer y seleccionar los conceptos clave.
  • A partir de ellos organizar una estructura de árbol, desarrollando los conceptos de arriba abajo y en la misma altura los de igual importancia lógico- semántica. Por ejemplo:

* A continuación, te dejamos estas herramientas online que te pueden ayudar a elaborar tus esquemas y mapas conceptuales: GoConar o Creately. LucidchartCanva o MindMeister.

EL REPASO Y EL RECUERDO... MÁS IMPORTANTES QUE EL ESTUDIO.

Es casi más importante el repaso y el recuerdo que el estudio. El repaso consiste en releer lo aprendido y el recuerdo en hacer un esfuerzo de memoria durante unos minutos para recordarlo o recordar, al menos, los puntos principales.

La memoria funciona siguiendo ciclos, sube hasta que empieza a bajar y si en esta bajada no la frenamos borra informaciones. Si la frenamos y hacemos un recuerdo entonces recuperamos la información.

Los ciclos son: al día siguiente, a los tres días, a la semana siguiente, a las tres semanas, al mes siguiente, a los tres meses….

No es necesario ser tan rígido repasando, pero sí que sirva de orientación.

  • Primero se intenta recordar y si algo de lo que deseábamos retener nos falla, entonces lo repasamos releyendo lo estudiado
  • Esta parte debe estar dentro de nuestra planificación de estudio para exámenes u otras pruebas.
  • Con los recuerdos y los repasos los conocimientos se van consolidando y acaban convirtiéndose en parte de nosotras y nosotros, nos empiezan a cambiar… y para eso sirve a fin de cuentas el aprendizaje, para cambiar un poquito cada vez que aprendemos y que todo ese esfuerzo sirva para algo.

REGLAS MNEMOTÉCNICAS.

“No existen malas memorias, existen memorias entrenadas y no entrenadas, H. Lorayne”

        Las reglas mnemotécnicas son las utilizadas para recordar listas de datos relacionando palabras, imágenes, con números, etc… a continuación te presentamos algunas de ellas que te pueden resultar de gran utilidad.

  • Palabras clave.

Esta técnica consiste en relacionar una palabra con otra que se parezcan fonéticamente es decir que suenen parecido, aunque no tengan nada que ver e imaginar una escena que lo asocie con el significado. Si encima te resulta graciosa la relación que hagas, más fácil te resultará recordarlo. Utilizar el humor para hacerlo funciona.

Ejemplo:

Quieres aprender el verbo irregular en inglés “feel “que significa sentir. Primero la relacionas con una palabra que se te parezca o te recuerde. Por ejemplo, “feeling” que es una palabra que a veces utilizamos para hablar de la relación entre dos personas que tienen buena conexión o relación.

Te imaginas diciéndole a un amigo/a por el que sientes algo especial, que tienes feeling con él o ella. Seguro que no te olvidas.

Otro ejemplo podría ser aprender el verbo irregular “ring” que significa llamar por teléfono o sonar. Primero relacionas esta palabra con el sonido que hace un teléfono cuando suena “ring ring ring…” Y te imaginas tu móvil sonando. Seguro que no te olvidas.

  • Técnica del Relato.

Esta técnica como su nombre indica consiste en inventar historias para recordar listas o textos que lleven un orden. Es decir, si tienes que recordar una lista de nombres, fechas… Se trata de inventarte una historia con las palabras a recordar. Una vez más el humor te puede ayudar.

Ejemplo:

Tienes que estudiarte un listado de ciudades y capitales:

En esta ocasión puedes imaginarte un viaje por cada una de las ciudades con amigos/as y asociar algo peculiar de cada ciudad.

  • Inventa o forma palabras.

Consiste en inventar una palabra con las iniciales de algo que se quiera recordar.

Ejemplo:

Si tuvieras que recordar estas ciudades colócalas de manera que con sus iniciales puedas formar una palabra que tenga sentido o que te haga gracia simplemente.

En esta ocasión nos ha salido PABLO.

PARIS

AMSTERDAM

BRUSELAS

LISBOA

OSLO

  • Método en cadena.

Asocia o empareja palabras y busca o no un sentido para hacerlo. Emparejando palabras ayudas a tu memoria a recordarlo mucho mejor.

Sigue estos cuatro pasos:

  • Haz una lista de ideas o conceptosy asocia a cada una de ellas una imagen.
  • No hagas una asociación lógica. Cuanto más extraña y graciosa sea la relación más fácil será que la recuerdes.
  • Imagínate una escena con las palabras y ordénalas.
  • Repasa mentalmente y de forma ordenada las escenasque conforman la cadena de ideas, empezando por la primera de ellas y realizando todo el recorrido, desde el principio hasta el final y siempre en la misma dirección. Utiliza un mapa conceptual con dibujos y colores. Te será útil.

Pongamos un ejemplo sencillo. Si hemos de memorizar las palabras: coche, teléfono, caballo, manzana. Utilicemos este mismo orden para la asociación en cadena de conceptos con sus respectivas imágenes. Tenemos un coche, en cuyo interior tenemos un teléfono, con un caballo en su pantalla, asociado a un caballo que camina por un campo con manzanas.

  • Convierte números o fechas en palabras.

Puede ser útil para recordar fechas importantes.

1492

1-A

4-D

9-I

2-B

ADIB es nuestra palabra para recodar esta fecha. Aunque parezca raro seguro que el día del examen no te olvidas de esta extraña palabra cosa que sí puede suceder con los números.

Muchas de estas reglas consisten en relacionar la palabra o datos a memorizar a una imagen mental. Te hemos dado ejemplos de cómo funcionan, pero eso no significa que podamos aplicar ese mismo ejemplo, sino utilizarlo para crear nuestras propias imágenes.

Recuerda que no hay una técnica mágica, lo que pretendemos con esta guía es orientarte y que tú decidas cuál puede ser la mejor opción para ti, incluso puedes hacer la tuya propia mezclando algunas de ellas. Siempre con el objetivo de facilitarte y hacer más agradable la tarea de estudio y sobre todo para que te sientas seguro/a y puedas enfrentarte a las evaluaciones sin problema.

¡Tú puedes!

CONSEJOS PARA ESTUDIAR MEJOR.

A continuación, te damos diez consejos que pueden mejorar tu estudio:

Antes del estudio:

  1. Presta atención en clase y toma unos buenos apuntes. Escuchar en clase facilita mucho la asimilación de conceptos, ya que, a la hora de estudiar, los contenidos resultan ya familiares. Asimismo, es importante tomar buenos apuntes: notas con letra clara, que recojan solo lo más importante, estén bien estructuradas e incluyan ejemplos que ayuden a recordar.
  2. Planifícate. Anota en un calendario o agenda las fechas de los exámenes, las tareas y las entregas de los trabajos. Esto te ayudará a establecer unos objetivos. Para el día a día, fija un horario o establece prioridades: primero termina las tareas o actividades pendientes, y después repasa la lección y lo que habéis hecho en clase.
  3. Organiza bien tu lugar de estudio. Estudia siempre en el mismo sitio, con una silla y una mesa cómodas, que te permitan tener a mano todo lo que necesitas. Sitúa el ordenador o la tableta de forma perpendicular a la ventana, si se da el caso, y evita distracciones: desconecta el móvil y no consultes redes sociales.

Durante el estudio:

  1. Lee con atención y subraya lo más importante. La lectura comprensiva es esencial para entender y asimilar los contenidos. Anota las palabras que no entiendas, y búscalas en un diccionario. Realiza una segunda lectura para subrayar las ideas principales del texto y destacarlas de manera visual.
  2. Haz esquemas. Sintetiza la información y estructúrala de manera jerárquica. Utiliza palabras y frases concretas y breves. Puedes hacer esquemas lineales, gráficos con llaves o flechas, o mapas conceptuales. Herramientas online como GoConqr o Creately pueden servirte de ayuda.
  3. Resume el contenido. Es otra técnica muy útil a la hora de procesar la información. Debes elaborar un texto breve donde expliques los contenidos principales con tus propias palabras. Este ejercicio te ayudará a la hora de redactar las respuestas en los exámenes.
  4. Memoriza lo que estudias. Es esencial para afrontar los exámenes. Hay distintas técnicas que pueden servirte de ayuda, como asociar palabras, de modo que las recuerdes más fácilmente, o visualizar conceptos para aprovechar la memoria fotográfica.
  5. Ejercita lo aprendido. Hacer ayuda a recordar. Por eso, realizar actividades y practicar lo aprendido te ayudará a consolidar tus conocimientos. En la red dispones de innumerables actividades de todo tipo y juegos para repasar los distintos temas y asignaturas.

Después del estudio:

  1. Evalúa lo aprendido. Cuando creas que ya has asimilado los contenidos del estudio, ponte a prueba. Puedes exponer en voz alta la lección, explicarla a un compañero o grabarte con una cámara, como la del ordenador o la del móvil, para luego revisar tus fallos.
  2. Profundiza en lo aprendido. Da rienda suelta a tu curiosidad e investiga las cuestiones que más te han interesado: en la Red hay documentales, videos divertidos, artículos y recursos y juegos interactivos divertidos. Tus nuevos descubrimientos sobre el tema ampliarán tus conocimientos y harán que estudiar te resulte mucho más divertido.

CONSEJOS PARA HACER UN BUEN EXAMEN.

Durante el examen, lo que nos provoca ansiedad y estrés es darle excesiva importancia al examen y a la posibilidad de suspender. Es el momento de poner en práctica lo aprendido y no dejarte llevar por pensamientos negativos que inunden tu mente y te puedan bloquear. Piensa que al fin y al cabo es un examen y no se acabará el mundo en el peor de los casos, dale relativa importancia. Si piensas así estarás más tranquilo/a porque te has preparado y te va a salir genial.

         A continuación, te damos algunos consejos:

  • Piensa en cosas positivas, te has preparado y no tiene por qué salir mal. Es solo un examen y además has estudiado.
  • Si empiezas a sentirte nerviosos/a pon en práctica ejercicios de respiración abdominal, respira, coge aire y suéltalo despacio. Los niveles más altos de estrés duran un poquito así que si respiras lentamente en un breve espacio de tiempo irás encontrándote mejor.
  • Lee detenidamente el examen para hacer una valoración general que te permita distribuir el tiempo que le vas a dedicar a cada pregunta.
  • Primero haz las preguntas que te sabes bien. Empezar por lo que te resulta sencillo te ayudará a tranquilizarte para hacer el resto y sentirte seguro/a.
  • Si te quedas en blanco a por otra pregunta, no pasa nada, la ansiedad dura unos minutos y si lo controlas no tardarás en recuperarte.
  • Una presentación con buena letra, orden y limpieza también ayudará a mejorar la calificación.
  • Si ves que los demás terminan tranquilo/a cada uno/a lleva un ritmo, terminar antes no implica mejor nota.
  • Por último, relee el examen y revisa la ortografía que se te haya podido pasar.

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